Adolescente de 17 años reclutaba a estudiantes de colegio para tráfico sexual

06/09/2019 - 18:00 Una estudiante de colegio de 17 años se encargaba de captar a menores de edad, para una banda que se dedicaba a tráfico sexual en La Paz, con ofertas entre $us 200 a $us y que fue desbaratada por la Policía.

Una estudiante de colegio de 17 años se encargaba de captar a menores de edad, para una banda que se dedicaba a tráfico sexual en La Paz, con ofertas entre $us 200 a $us y que fue desbaratada por la Policía.

El viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, reveló este viernes que la cabecilla del ilícito identificaba a potenciales víctimas en establecimientos escolares, y luego las incorporaba a la red de prostitución.


Cuatro proxenetas, un acusado de pedofilia y cuatro administradores de los moteles Inn y Cota Cota 33 fueron aprehendidos en flagrancia.


“El modus operandi que tenía era que ella se inscribía en distintos colegios, con la finalidad de captar a sus amigas y las convencía de entrar a esta red de trata. De esta forma conseguía que vendan sus servicios, especialmente a personas pedófilas que buscaban este tipo de niñas, para tener relaciones sexuales a cambio de una paga”. Enfatizó.


Una llamada telefónica a la Policía -de una afligida madre de familia- permitió desarticular al grupo de antisociales.


La mamá advirtió que en el celular de su hija encontró una conversación de whatsapp en el que ofrecían pagar a la potencial víctima Bs 1.000, a cambio de “trabajos sexuales” a personas mayores.


“Se detuvo ayer (por jueves) en pleno operativo cuando estaban ingresando -a un hotel en Calacoto- a una menor de edad junto a la persona que hubiese contratado y tenido relación con esta red de trata de personas. El pedófilo está detenido y se ha detenido a la líder de esta banda de esta organización criminal que tiene 17 años y a su madre”, indicó.


Detalles


El jefe departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Sergio Bustillos, indicó que la estudiante de 17 años tras captar a su víctima, presentaba a su madre. La progenitora pasaba el dato a “Churka”.


“El proxeneta buscaba a clientes de acuerdo al pedido que así ameritaba. Este Churka ofertaba en diferentes precios. En este caso particular es donde la madre descubre este tipo de comunicación que tenía su hija, la misma que refiere que era amedrentada y que iba a ser denunciada también en las redes sociales”, enfatizó.


Según la Policía, los clientes recogían a sus víctimas de la plaza España (Sopocachi) y se trasladaban a moteles de la zona.


Las menores “reclutadas” tenían precio que fijaban los proxenetas para sus “clientes”. “Esto venia de acuerdo a las condiciones de la menor, como de las que podían pedir inclusive que vengan con uniformes escolares, que tengan ciertas particularidades o características propias de las menores. Inclusive hay algunos pedidos de menores que puedan ser vírgenes, obviamente que tenían montos mucho más elevados”, señaló.